La hoja de encargo profesional de un despacho de abogados cumple una doble función: formaliza la relación abogado-cliente y detalla los honorarios de forma transparente. La normativa del Estatuto General de la Abogacía exige que el letrado informe previamente al cliente sobre los honorarios, y un documento bien estructurado protege a ambas partes ante posibles discrepancias futuras sobre el alcance de la representación o el coste del servicio.
Los honorarios pueden pactarse de distintas formas: precio fijo por asunto, tarifa horaria con estimación de horas, provisión de fondos con liquidación posterior o cuota litis en determinados casos. La hoja de encargo debe especificar qué actuaciones cubre (demanda, contestación, recursos, vistas), qué gastos van aparte (procurador, tasas judiciales, peritos) y en qué momentos se realizarán los pagos. Para servicios de asesoría continuada, la cuota mensual debe delimitar el número de consultas y el tipo de materias cubiertas.
DealForge permite a abogados y despachos jurídicos crear hojas de encargo profesionales con honorarios estructurados, enviarlas al cliente con firma electrónica de plena validez legal y mantener un registro digital del consentimiento informado que exige la normativa deontológica.