El presupuesto de una mudanza debe anticipar todas las variables que pueden encarecer el servicio para evitar sorpresas el día del traslado. El volumen de la carga (medido en metros cúbicos), la distancia entre origen y destino, el número de porteadores, la disponibilidad de ascensor o montamuebles, el piso de origen y destino, y las dificultades de acceso (calles peatonales, restricciones de circulación) son factores determinantes que deben figurar en la cotización.
El cliente de mudanzas teme dos cosas: que le cobren más de lo presupuestado y que sus pertenencias sufran daños. Por eso, el presupuesto debe indicar con claridad si incluye embalaje de objetos frágiles, desmontaje y montaje de muebles, materiales de protección y, sobre todo, la cobertura del seguro de contenido con los límites de indemnización por pieza y por siniestro. Ofrecer servicios opcionales como guardamuebles o limpieza del piso de origen añade valor y aumenta el ticket medio.
DealForge permite a empresas de mudanzas generar presupuestos detallados con todos los conceptos desglosados, seguro de contenido documentado y reserva de fecha confirmada con firma electrónica. El cliente sabe exactamente lo que paga y la empresa tiene un compromiso firmado que evita cancelaciones de última hora.