Cotizar un proyecto de e-commerce implica distinguir entre los costes de puesta en marcha y los costes recurrentes de operación. El cliente necesita entender cuánto cuesta montar la tienda online —diseño, desarrollo, catálogo, pasarela de pago, configuración logística— y cuánto le costará mantenerla mensualmente: hosting, mantenimiento, actualizaciones de seguridad, soporte técnico y posibles comisiones por transacción de la plataforma elegida.
La elección de plataforma (Shopify, WooCommerce, PrestaShop, Magento) condiciona tanto el presupuesto inicial como los costes operativos. Una propuesta profesional debería comparar las opciones viables para el negocio del cliente, indicando las ventajas y limitaciones de cada una en función del volumen de productos, mercados objetivo y capacidad técnica del equipo. Detallar las integraciones necesarias —ERP, CRM, marketplaces, email marketing— evita sorpresas presupuestarias durante el desarrollo.
DealForge permite a agencias y freelances de e-commerce crear propuestas con fases de proyecto (diseño, desarrollo, carga de catálogo, testing, lanzamiento), hitos de entrega y separación clara de costes iniciales vs. recurrentes. El cliente aprueba la propuesta con firma electrónica y ambos tienen un documento de referencia con el alcance exacto del proyecto.