Un proyecto de interiorismo se cotiza de forma muy diferente según su alcance: no es lo mismo un asesoramiento decorativo de unas horas que un proyecto integral que incluye diseño de espacios, selección de mobiliario, dirección de obra y coordinación de gremios. La propuesta debe dejar claro qué fases comprende —concepto, proyecto técnico, shopping list, supervisión de ejecución— y qué entregables recibirá el cliente en cada una.
El interiorista que desglosa su presupuesto en honorarios de diseño y coste estimado de ejecución (mobiliario, textiles, iluminación, reforma) ofrece transparencia total. Es recomendable separar lo que es fee profesional de lo que es inversión en materiales y mano de obra de terceros, indicando si se gestionan las compras por cuenta del cliente o si el estudio aplica un margen de gestión sobre los proveedores.
DealForge permite a estudios de interiorismo crear propuestas por fases con versionado automático, ideal para un sector donde los cambios de concepto y selección de materiales son constantes. El cliente aprueba cada fase con firma electrónica, y tú mantienes un registro claro de las decisiones tomadas durante todo el proceso de diseño.